
De vez en cuando hay que retroceder el tiempo y trazar sobre las líneas borrosas, las miradas. Porque obviamente, todo es relativo según el ojo con el que se mire.
A menudo es necesario terminar de crear esos moldes de dibujos imaginarios y colocarlos cerca del corazón al dormir, porque así los alcanzaremos al ritmo de nuestros latidos.
Es importante, a mi parecer, grabarse en la memoria y en la voz, lo que somos hoy, porque asi sabremos gritar y hacernos escuchar gracias a la melodía del reloj de lo que fuimos, y al compás del molde del mañana.
Definitivamente hay que devolverle cierto crédito al tiempo... Pero sobretodo, hay que darle tiempo.










